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Amelia Valcárcel: “El feminismo es una de las fuertes bases éticas de la democracia”

La filósofa Amelia Valcárcel (Madrid, 1950) estuvo en Tenerife coincidiendo con el 8 de Marzo para impartir varias conferencias sobre educación e igualdad. Referente indiscutible en los campos de la filosofía y el feminismo, ha publicado entre otros, Sexo y Filosofía, Del miedo a la igualdad, La política de las mujeres, Feminismo en un mundo global, y La memoria y el perdón.

En su conferencia comentaba, citando a Montesquieu, que la costumbre prevalece sobre el derecho, ¿qué estrategias se están utilizando desde el feminismo para cambiar esas costumbres, si el sistema educativo no puede ser una herramienta suficiente?

El problema del sistema educativo es que se le encargan demasiadas cosas, y se piensa que va a solucionar una larga serie de disfunciones, porque es nuestro principal cemento social, y esto no siempre es cierto. En este momento, las tasas educativas son más altas que nunca en las sociedades occidentales, y están produciendo sus propios problemas. Hay una enorme cantidad de gente con una fuerte tasa educativa que sin embargo no puede negociar en el mercado de trabajo, y esto es un problema que no existía o ha existido mucho menos. En cuanto a tu pregunta, el feminismo siempre ha creído en la educación, tiene una fe completa en la capacidad de la educación para cambiar las cosas.

A la gente a la que no puedes convencer, porque su capacidad de compasión es muy pequeña, la tiene que convencer el derecho penal, que también tiene una capacidad de compasión muy pequeña

¿Quizás falte algo de “inteligencia emocional” o algo parecido dentro del sistema educativo, o de las familias?

¡Pero si los varones tienen un mundo emocional clarísimo! Pero se emocionan con otras cosas. El problema aparece cuando una sociedad no educa en la compasión. Y la manera más fuerte de hacerlo consiste en decir que “hay gente de la que no te debes compadecer porque en el fondo es feliz como está”. En estos días estamos siendo bombardeados por noticias como: “hinchas del club de fútbol X se burlan de mendigas, se ríen de ellas tirándoles monedas al suelo para que las recojan…” Esta mañana decían: “hinchas de no sé qué otro equipo rodean a una mendiga y le hacen pis encima”. ¿Esos problemas son educativos o son simplemente penales? Porque el derecho penal educa mucho. Hay que utilizarlo, para ciertas cosas… A la gente a la que no puedes convencer, porque su capacidad de compasión es muy pequeña, la tiene que convencer el derecho penal, que también tiene una capacidad de compasión muy pequeña.

Ahora está en auge el llamado “neomachismo”.

Soy incapaz de hablar de “neomachismo”, porque me parece lo de siempre. El hecho de rodear a una mendiga, para reírse de ella… ¿dónde está lo “neo” ahí? ¿en que se hace en el año en curso? El machismo es rancio a caer. Otra cosa no tendrá, pero viejo y rancio, es todo lo que quiera. Ahora sí, tiene una capacidad de renovarse y desaparecer, enorme: se reproduce. ¿Quién lo reproduce? Pues un poco todos, pero sobre todo instancias de poder que en realidad no quieren que cambien demasiado las bambalinas en las que se representa la vida humana.

Estableces diferencias entre la “misoginia” y la “ginofobia”. ¿Podrías definir esta última?

Llamo “ginofobia” a una disposición que algunas personas con capacidad de imponer su voluntad, ya sea mediante la forma política o económica, tienen de eliminar del contexto social las victorias feministas y tratar al cuerpo social y a las mujeres como si tales victorias no hubieran existido. Es decir, la “ginofobia” intenta no darse por enterada de que la situación ha cambiado, y utiliza para ello sobre todo la estereotipia, los medios de comunicación falaces, la prostitución y muchas otras macro-instituciones patriarcales, a la vez que naturalmente la desaparición del talento femenino de la escena pública. Y llevamos padeciéndola más o menos desde hace un siglo. Tampoco se la ve especialmente proclive a querer desaparecer. Tiene muchas voluntades que la avalan y mucho dinero que apuesta por ella.

¿Cuáles son hoy los retos del feminismo?

El feminismo en este momento tiene dos retos fundamentales. Primero, seguir aportando a la democracia valores de legitimidad, de igualdad y de humanismo. El feminismo es una de las fuertes bases éticas de la democracia, y tiene el deber de seguir haciendo esto. Segundo, tiene el deber internacional de provocar, en lo posible, canales de ayuda para que en tantos lugares del planeta donde nacer mujer es estar condenada al infierno en vida, esa situación encanallada desaparezca. Tareas no nos faltan. Yo soy optimista. Los números de la trata podrían convencer a cualquiera de que vivimos en un mundo horrible; los números educativos nos dicen que vivimos en un mundo en rapidísimo cambio. Prefiero creer que todavía este mundo puede cambiar bastante. Pero desde luego, no puede ser decente mientras siga tratando a las mujeres como usualmente las vino tratando, porque no es digno, no es justo, y da vergüenza.

 

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El autor

Maiki Martín Francisco

Maiki Martín Francisco

Maiki Martín Francisco es doctora en Filosofía por la Universidad de La Laguna.